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jueves, 20 de septiembre de 2012

Normativas Incongruentes...


 
Dicen las lenguas parlantes en mi pueblo que los jóvenes se marchan. Dicen que cuando hablan de su villa sólo comentan aspectos negativos y que reniegan en cierto sentido de ella.
Rumorean que todos son críticas, que están desencantados y que cada paso que dan en relación a Lora, los separa más de tener un futuro en el municipio.

Dicen los padres de éstos, que tienen miedo cuando se acerca el fin de semana. Que sus hijos conducen coches a altas horas de la madrugada para encontrar una alternativa a la parsimonia y aburrimiento que sufren y que no pegan ojo pensando en los peligros que corren haciendo esto.

Los abuelos sienten rabia, por que nadie mejor que ellos saben que fue y que es ahora nuestro pueblo, y cuanta falta hace volver a recuperar chiringuitos colmados de alegría y diversión, ferias con gente que no se marcha a la playa, romerías con carrozas que hacen colas para subir las escaleretas, un lugar de reunión, sin vecinos que se quejan constantemente.

Entiendo que se arremeta contra los jóvenes por hablar mal de Lora pero, existe un adjetivo que se llama “empatía”, que no significa más que ponerse en el lugar del otro, cosa que se le olvida a mucha gente.

Tú que te quejas por ruidos y por tu descanso recuerda, que quizás, tu hijo anda quitando el sueño a otro buen vecino de otro barrio, o que cuando fue joven lo quitó. Tú que has sido joven y también saliste, te divertiste y creciste con planes que hacer en tu pueblo.
Yo me pongo en tu lugar y me comprometo a hacer el menor ruido posible pero, piensa que no se es joven toda la vida…

En cuanto a otros que critican, dicen las lenguas que habrá una normativa, incongruente, e ilógica bajo mi punto de vista. Que los pubs que quedan… tendrán que cerrar a eso de la una de la madrugada, casi cuando los jóvenes salimos, y que los bares que abren muy temprano a penas podrán dar desayuno a los madrugadores porque tendrán que retrasar su apertura.

Sinceramente no se que se pretende con estás medidas. Si es paliar la situación antes descrita, no creo que lo consigan.
 Lo que si me parece que van a conseguir es que crezcan las críticas, que los jóvenes sigan marchándose, que los padres sigan sufriendo y quien sabe si nos dejaremos a más de un paisano en las carreteras, por no hablar de que … seguramente en un corto periodo de tiempo, Lora del Río pase de ser un pueblo precioso y lleno de vida, a un pueblo fantasma, sin niños en las calles y sin sonrisas que hacen eco en los parques.

De todo ello, seremos responsables todos, los jóvenes críticos e incívicos, los vecinos que se quejan, los políticos que no ponen remedio, y los abuelos que vieron como todo iba a peor y dejaron al cangrejo seguir andando hacia atrás.

lunes, 6 de agosto de 2012

Desde la distancia.


A veces pensar en tu tierra confunde. Según te encuentras en un lugar u otro del universo, según te acogen, y según te va.
He mirada atrás durante éste año y añorado cosas que jamás pensé que me faltarían al marcharme. Pero también he odiado esas carencias que me hicieron partir para buscar una buena nueva fuera de mi Andalucía, de mi Sevilla, y hasta de la tierra que me hizo ser quién soy y dónde aparcaba jugar a las muñecas para montar historias dentro de mi cabeza en mi infancia . De la cabeza que hoy pertenece a una periodista, nacida en Lora del Río.
Mi pueblo en la distancia.
Un dilema demasiado complicado el de juzgar el lugar de donde procedes. Quiero pensar que vivir hoy, en Madrid me hace sentir que en mi pueblo se vive tranquilo. Que la gente no corre, se saluda por las calles, es gentil y que nadie se siente sólo.
He sabido cuán importante es sentir el calor de los tuyos y cuan distinta es la educación cuando te crías en un pueblo. Lora me enseñó a ser humilde y me recuerda cada día de dónde vengo. 
Lora es conocida en más lugares de los que imaginé. He oído que somos el pueblo de las inundaciones, el de Mario Vaquerizo, y hasta el pueblo al que el Guadalquivir baña tres veces. He oído que Lora es un pueblo importante y he pensado que he olvidado desde que me fui sus limitaciones, para ver otras muchas virtudes que Lora tiene.
He sopesado cuantas veces voy de visita para ver a los que me quieren a mi familia y a mi gente y cuantas tardes me aburro tremendamente y siento ganas de volver a la ciudad dónde hoy vivo.
Las contradicciones que me hacen ver a Lora con ternura y con desgana al mismo tiempo. Si quisiera podría mentir. Si quisiera diría que somos un gran pueblo, con miles de posibilidades… pero es que también veo la otra parte, es que es mi obligación, y además  mi conciencia me dicta ser realista. Lora es mi pueblo y me siento orgullosa de ello. Lora tiene a las mejores de las personas, a grandes profesionales, paisajes de ensueño, potencial… pero hace tiempo que se perdieron las ganas, hace tiempo que el corazón no aprieta a los loreños y los hace levantar. Dejemos de discutir hacia que lugar caminar… y caminemos.
 No me juzguen como demagoga, ya les digo que sé que yo fui la primera que se bajo del barco marchándome.
 Él que este libre de pecado, que tire la primera piedra.