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martes, 1 de octubre de 2013

Modo Búho ON

Modo búho on! Activado.
Toc toc...
Quién es ?
Ábreme la puerta que espero venir para quedarme pero antes, cuéntame quien eres. Así las ganas de atravesar el umbral de tu vida igual crecen por segundos.

Pues soy el insomnio. Las noches no suelen quedarse a dormir conmigo y no me acompañan ni los sueños, ni las pesadillas. Soy amiga de las horas en vela y de los trayectos entre sábanas. Soy de ojos bien abiertos pero de luces a medias. Y de la noche soy cómplice y testigo, sus fechorías, son mis historias...
Soy inocente, descuidada y deslenguada, soy frágil, me rompo cual cristal al mínimo golpe. 
Cuando duermo siempre lo hago a un lado de la cama, y encogida cual ovillo de lana. No descanso más los domingos por que, al día siguiente sea lunes ni me cubro cuando llueve, si no decidí coger paraguas cuando abandoné terreno cubierto.  A veces consulto mis decisiones y otras muchas decido sin pensar y sin oír a nadie. Soy impulsiva pero también demasiado racional a veces, y el problema es que suelo ser pasional cuando he de usar la razón y racional cuando debo dejarme llevar por lo que siento.
Soy una noria de pasiones, un torbellino de cambios de humor y una estaca inamovible cuando estoy convencida de algo.
Soy por defecto defectuosa, caprichosa y maniática. No me gusta nada el olor a tabaco, ni las preguntas de las que ya se conocen las respuestas.
Cedo a las segundas partes, pero las terceras me parecen nefastas y devastadoras. No creo en los mañanas y, hay hoys que me parecen pérdidas de tiempo .Jamás me abandono a una siesta ni me rindo a un imposible.
No me gusta ni la mentira, ni que me desordenen, no me gustan los medios caminos, ni tirar de carros sola. Odio conducir y cocinar! 

No soy mujer típica, ni sigo los patrones sociales. Soy por general arisca y en mi intimidad el cariño para quienes lo merecen. No raciono, pero si selecciono.
Tengo catarros emocionales y días tristes en los que yo solita me animo. Y si dejo que me animen me repito y me lamento más de lo que debo. Pero, me animo.
Me gusta salir y también tengo días de encierro. Me gusta descubrir rincones nuevos, en mi propia casa y a kilómetros de ella. Vivo al día nunca tuve ahorros para sobrevivir.
No hago dietas por que adoro comer pero como poco para cuidarme. Nunca fui gritona ni elevé la voz más de lo que mi torrente y tono me permite. Soy justiciera y sin embargo soy injusta conmigo misma. Hablo demasiado y observo también demasiado. Cautelosa y muy muy yo. No me gustan los médicos, ni las dependencias, ni las apropiaciones, ni juzgar…
En resumen soy defectos, ¿te quedas?
Si te quedas te prometo que mis virtudes serán un aliciente a todo éste sin sentido de malas aptitudes y actitudes que reúno.
Pasa. La puerta vuelve a estar abierta.


martes, 27 de noviembre de 2012

La filosofía del... que bien vives...


Las redes sociales han saciado en gran parte nuestras ganas de saber. 
La vida de los demás por naturaleza nos importa. 
De aquellas vivencias ajenas copiamos a nuestra manera las cosas que realmente nos mueven por dentro y nos gustan, y junto a éstas cosas y a las que creamos por iniciativa propia componemos nuestros momentos más felices, los que montamos de modo persecutorio y obsesivo para perseguir y cumplir metas y sueños.
Esto digamos, que sería todo elevado al máximo nivel, pero, ¿Qué hay del día a día?
Esos ratos, que planteamos y a veces ni si quiera planeamos. Esas risas un lunes, un jueves a cualquier hora del día, con conocidos o desconocidos, esos momentos que solemos grabar mediante procesos químicos que derivan en fotografías y que nos sirven para recordar, para sonreír y dar la vuelta al tiempo, casi trasladándote al instante que observas, con todas sus circunstancias, casi hasta recibiendo el aroma que rondaba.
Estas ocasiones que son las que montan nuestros perfiles, y que llaman a otros a  comentar el ya conocido “Que bien vives”. Esas tres palabras que a veces dan rabia oír, y otras, bien sopesadas te hacen sentir que existes.
Tú que vives bien y que exprimes cada momento, tú que luchas y que persigues tus sueños, que no cambias por dormir unas risas con amigos, ni descansas lo necesario por que sientes que perderías un tiempo precioso. Tú que con o sin miedos te embarcas en proyectos, viajas, conoces rincones, tú que no das prioridad al trabajo, sino al ocio, a la emoción, a las aventuras, a las historias, a las ilusiones, a las personas… Tú que respetas a los que no lo hacen aún sabiendo lo que se pierden…Tú que respetas pero no entiendes, tú que tienes suerte de haber escogido el camino más interesante…No es necesario cruzar el charco, ni si quiera salir de un perímetro pequeño, no es necesario tener un tesoro ni ahorrar durante años para luego acabar gastándolo en el camino cayendo todo en saco roto.
Basta con querer, con vivir, y dejar de mirar lo que hacen los demás desde la perspectiva del “Que bien te lo montas”, y comenzar a buscar el como quiero que sean mis minutos, que quiero enmarcar el día de mañana en el álbum de mi memoria.
Por que no todo lo enseñan los libros, ni todos los ojos ven lo mismo en una imagen. Por que la compañía da forma a las vivencias, y un mismo lugar según con quien, dará lugar a cuentos de hadas distintos. Y, lo más importante de todo es que basta… con ponerle ganas, o usar la palabra clave. ILUSIÓN el motor y combustible de todo.

De nada vale quedarse quieto esperando que caigan del cielo billetes de quinientos euros o viajes gratis a las Maldivas… ni si quiera nunca ha llovido el famoso café en el campo. Los esfuerzos siempre son recompensados.

Si, gracias. Visto así, VIVO BIEN. Éstas en lo cierto.
Un amigo suele decir, "Sé fuerte, no te rindas"...y a mi se me grabó en un rinconcito de mi memoria y ahí sigue...dándome lecciones cuando me siento cansada... 
Un beso para ti canalla!