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sábado, 10 de noviembre de 2012

Elección



¿Cuanto te conoces a ti misma? Una persona segura que toma sus propias decisiones, independiente ante todo. Carácter y nobleza en una conjunción algo extraña y nada favorecedora, a la hora de tomar una determinación.
Dicen que el destino de las personas está escrito, dicen que pase como pasen las cosas, ocurra lo que ocurra ya estaba más que dictaminado. Yo sin embargo, siempre fui algo escéptica con esto. Quizás si que exista un navío del destino, pero llegar a buen puerto es trabajo y empeño del lugar hacia donde gires el timón.
De esos momentos, en los que partir hacia un lado, abandonar muchas cosas y conocer todo un mundo nuevo a tus ojos, te resulta tan atractivo que todo lo demás no sabes si compensa.
O, tomar la dirección contraria, en la cual los pasos son grosos, caminas sobre tierra firme porque probablemente es lo que buscas si navegas y surcas mares. Un lugar inamovible al que sólo tu aptitud podrá darle vida, por que, los rincones que componen este horizonte son más que familiares ya…
Las cosas tienen dos formas de suceder, de acontecer en el tiempo, una es poco a poco y otra en un mismo instante. Odias esta segunda si ambas direcciones sólo están indicadas por una flecha. Las odias, si te conoces y sabes que tu naturaleza es huir, para superarte, pero entiendes que el otro sendero también mejora otra faceta que adoras.
Como si aceptar la estabilidad si eres de naturaleza aventurera fuese fácil, o aceptar la aventura con posibilidades de fracasos no atemorizase al más valiente.
Que nadie me hable de fortuna, de dinero, ni de bienes que yo de eso no entiendo y el destino tampoco. Por que no es mi cartilla cargada de euros la que llenará mi memoria y mis retinas de gente y lugares inolvidables, por que fajos de billetes nunca fueron sonrisas y amigos, ni experiencias de nada.
Los euros no son mi respuesta ni mi decisión, mi futuro es mucho más caro que eso. Ni si quiera una balanza en estos casos es capaz de valorar el peso de la mejor opción. Esta vez, mucho me temo que estoy en uno de esos tremendos cruces de ciertas carreteras dónde la primera salida y la segunda son muy parecidas pero una es un camino verde lleno de flores y otra es un camino que atraviesa una ciudad con rascacielos interesantes y perfectos. Ambos interesantes pero con finales llenos de incertidumbres, desconocidos.
Estos días, pasarán rápidos y la tesitura será la misma. Decidir y tener opciones significa que has labrado algo que te permite no tener que aguantar, que soportar o que lidiar con ciertos por menores que puedan surgir … pero eso no quita reconocer, que cuando sólo tienes una vía, todo es más rápido y quizás me atreva a decir que entre comillas… más fácil.

viernes, 5 de octubre de 2012

MADE IN LORA




Caminando.
Esa es la mejor forma de ir a la compra en Lora del Río.
Si. Probablemente será complicado si tienes que hacer una carga a tu nevera relativamente grande, pero…mi consejo es buscar compañía para trasladar a casa dicha adquisición.
Últimamente más que una columna parece que escribo una carta denuncia. Pero es que también ir a llenar el frigorífico tiene pegas, que me remito a trasladar, más que a dar.
¿A ver si están de acuerdo conmigo queridos lectores de “La voz de Lora”?

Lo usual es emprender la acción de hacerse con sus alimentos ataviados de un vehículo, dónde cargarán más tarde y trasladarán a casa con toda sencillez y el mínimo esfuerzo.
Pero, cada vez que uno conduce hasta los supermercados que todos ya conocen en su villa, encuentra… “GORRILLAS” made in Lora.
Gorrillas que te miran mal si les niegas una limosna por…¿NADA?
Mi condición cristiana me enseñó a dar a los pobres, y mi educación a compartir, pero nadie me enseñó nunca a sentirme obligada, a que sienta temor de que mi automóvil sufra las consecuencias de mi negativa a un par de monedas, las cuales… por cierto, en esta época tan complicada que pasamos, no les sobran a la mayoría.
Lo cierto y verdad es que no será el sudor de mi frente el que suelte el más mínimo céntimo para que prospere esta nueva profesión al más puro estilo sevillano.

La verdadera pregunta es, ¿hasta que punto los ciudadanos tenemos que aguantar esto?
Creo que existe un cuerpo de seguridad, una policía local, o a quien buenamente le corresponda con la obligación de evitar ciertas situaciones ilegales, y muy molestas para la convivencia en las calles loreñas. Espero, que no sea más importante vagar por las calles para cazar a pobres trabajadores, que no llegan a fin de mes cometiendo una infracción para multarlos… es más fácil de encontrar el caso expuesto.
Eso si,… y dios me libre, el que yerre al volante que lo pague, que es lo justo, y también trabajo de la autoridad.

En todo caso, cada uno sabe bien cual es su lugar en su trabajo…, y todos sabemos que el de nuestros amigos Gorrillas… no debe ser la puerta de nuestro adorado “Mercadona”.

¿Veis? yo no quería hacer publicidad…